viernes, 16 de enero de 2009

Pónme un mixto

El café con leche y remordimientos de las 9:30. Amenizado con azúcar, ruido de cristal, sillas y muchos parloteos.



~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


Pues estaba en una casa de campo, era la casa de mi abuela pero sin ser la casa de mi abuela. Y yo me encontraba recorriendo el jardín, un jardín muy asiático-medieval-monumental, con bajos muros de piedra, caminos de césped corto pero salvaje, escaleras a algún sótano, humedad, charcos y caminos inundados. Estaba deambulando por aquí y me encontré con alguien que no había visto en mi vida, pero que conocía, una adolescente de facciones perfectas. El caso es que no le presté demasiada atención, pero ella a mi sí, continué mi camino saltando sobre un lecho de piedras para no mojarme con un charco de aguas profundas, pero la piedra en la que puse el pié no era firme, y caí.
A tres metros de profundidad y sin ofrecer resistencia para salir permanecía hundido en ese agua limpia. Miré todo el tiempo hacia arriba, con los brazos en alto. La chica estaba allí, tratando de decirme algo. Perdí el conocimiento.

Cuando recobré el sentido estaba en una cama, mojado, agotado y vestido únicamente con los pantalones del pijama a rayas verticales amarillas y blancas. Me incorporé y me dirigí al baño, pasando por la cocina. Me crucé con ella de nuevo, se la veía cansada. Crucé la cocina sin decir nada, abrí una de las dos puertas robustas de madera y torcí a la derecha, al baño. Encendí la luz y me miré la cara. No daba crédito. Mis ojos ahora eran uno azul pálido y el otro blanco con alguna leve mancha negra. Mientras me examinaba la chica me decía algo.

-¿Estás bien? Estube esperando contigo en el hospital, menos mal que no te pasó nada.
-¿Me llevastes al hospital? No recuerdo nada
-Sí, te llevé. ¿Vas a desayunar?
-Supongo que sí, ahora iré
-Haré algo

Se marchó y me dejó tocándome la cara y preguntándome si se te podía cambiar el color de los ojos como resultado de la asfixia.

Cuando volví a la cocina ella estaba apoyada en la mesa bebiendo café, sin despegar la taza de la cara y con las mangas largas del pijama hasta los nudillos. Yo abrí la nevera y empecé a beber agua directamente de la botella. Se me empezó a derramar por el pecho y el liquido me llego al ombligo, fue entonces cuando al mirarme me dí cuenta de que tenia como unas muescas en el tronco, como si me hubiesen vendado y luego hubiesen pintado las vendas con un plástico del color de mi piel.

-¿Y qué me ha pasado en el cuerpo?

Noté su cabeza y su pelo apoyándose en mi espalda, era muy suave.

Dejé de hacer preguntas


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


Ahora estaba paseando por la calle, de noche, al lado de una acera infestada de coches aparcados, con pisos con jardines de setos al otro lado. Había policías buscando posibles escondites de drogas con ayuda de perros y otoscopios. Entonces aparecieron un grupo de unos 5 tipos de mi edad más o menos que reían y bromeaban. Al ver a la policía siguieron como si nada, se situaron unos 6 o 7 metros por elante de donde ellos buscaban y empezaron a sacar chivatos y cogollos de entre los setos, los bajos de los coches... Llamaron mi atención y acudí al ver tan jugoso botín. Seguían riendo, y me ofrecieron maria como si fuesen sugus. Entonces se acercó la policia y tiré lo que me habian dadod ebajo de un coche. Ellos se seguian riendo, definitivamente estaban colcoados.
Los policias detuvieron a un par, y al ver que había droga debajo del coche dijeron que yo tambien estaba trapicheando. Me puse gallito y le sdije que no, que yo no estaba siquiera drogado, que exigía que me hicieran un análisis de sangre, y que le iba a meter un puro al policía por cogerme dle brazo y arrestarme. El agente se picó más que yo, y entocnes le dije que me pensaba callar, pero solo para que no me pegase una hostia, el poli me dio la razón y me dio una vuelta (se suponía que iba a analizar mi sangre), pero en vez d eeso me llevo a un bar, donde dentro estaban registrando a los chicos de antes todavía, mientras se seguían riendo. Al rato de ver eso y sin que me analizasen en absoluto aparecieron dos tipos, yo conocía a uno de ellos. Me contaron que venían a por los otros 5.
A mi el policía no me soltaba, y de golpe un tipo negro se me acerco y me metió en el bolsillo un fajo de billetes de 20 €uros, un documento parecido a un psaporte y lo que aprecia el interior de un rotulador rojo oscuro mientras me decía apresuradamente "Toma, para tu análisis". Yo me quedé con el ojete que me cabía dentro una sandía y el policia le llamó la atención al negro,q ue ya huía. Le dijo al negro que no tenia que darle loq ue ya tenía, solo decirle de dodne lo había sacado. Luego el policía me quito todo, y cuando le iba a dar el dienro perdió el interés, y me dijo que me lo podía quedar si no decía nada, y que me soltarían. Me sacó del bar y se encontró algo, no recuerdo el qué, y me dijo que ahora me iba a empapelar, aún sabeindo que noe ra mio. El caso es que yo estaba atadoc on una cuerda de la barriga, sin que nadie me prestase atención, pero seguía siguiendo al policía. Puto corrupto

1 comentario:

Hàrian·na dijo...

me gusta mucho el primer flash.
por cierto qué ridiculas son las palabras que te hacen escribir como codigo de seguridad ->